Salvo que hayáis estado en otro planeta (o totalmente desconectados), imagino que estaréis al tanto de lo que pasó hace unos días en un vuelo que salía de Amsterdam (Holanda) con destino Detroit (EE.UU.). Por si acaso, os dejo un par de links.
El caso es que, a raíz de esto, la TSA (Transport Security Administration) ha decidido incrementar las medidas de seguridad durante los vuelos que vienen del fuera de EE.UU. con destino a cualquiera de sus ciudades. Entre muchas perlitas, estas para cuando se está en vuelo (negritas mías con traducción libre y algún que otro comentario):
¿De verdad se cree que así se va a aumentar la seguridad en los vuelos? Si os fijáis, al final todo se reduce a durante el vuelo durante espacio aéreo estadounidense. Y pregunto yo: un terrorista, si quiere reventar un avión, lo hará en cualquier parte, ¿no? Vale que el efecto será mayor si de paso se lleva la torre Sears por delante, pero coño (y perdonad que diga algún improperio), ¿qué es lo que estamos protegiendo aquí? ¿Si revienta un avión en espacio aéreo internacional no importa? Pues parece que no.
Lo mejor de todo, lo que demuestra una vez más que tanta pseudomedida de seguridad no vale para nada es que el pasajero que quiso hacer estallar el avión:
Resumiendo, que estas nuevas medidas, lejos de aumentar la seguridad, lo único que consiguen es que el viajar en avión sea cada vez más molesto. ¿O de verdad creéis que con estas nuevas medidas un pasajero no podría hacer lo que este hombre intentó?
Totalmente de acuerdo contigo, al final lo único que hacen es que volar sea un peñazo. La verdad alguna vez cuando puedo elegir entre avión y tren (AVE) me pillo el último, voy mucho más cómoda y entre que voy al aeropuerto y paso controles y demás rollos tardo lo mismo…
Ir a los comentarios